La empresa detrás de la marca

La empresa detrás de la marca

El “bueno para mí”, en relación a un producto o servicio, supera al “bueno para todos” a la hora de impulsar la reputación de la empresa que lo fabrica o proporciona.

Y también en la toma de decisiones de compra. Ésta es, sin duda, una de las conclusiones más importantes del estudio realizado por Weber Shandwick en colaboración con KRC Research: “La empresa detrás de la marca II: confiamos en lo que es bueno”.
Este “bueno para mi” se refiere a la percepción de cómo de buenos o saludables son los productos o servicios de una empresa para cada consumidor y cómo de felices nos hacen sentir. Frente al “bueno para todos” que se refiere a las iniciativas de responsabilidad corporativa o de impacto social que realiza la empresa que fabrica y está detrás de esos productos.

No obstante, en el informe se hace evidente la interdependencia de la marca corporativa y la marca del producto o servicio. Actualmente, las marcas que no cuidan la credibilidad, transparencia y responsabilidad de su empresa, en una sociedad en la que las compañías están observadas en todo momento por los consumidores, tienen mucho más difícil tener éxito en la gestión de su reputación y, por lo tanto, más difícil sobrevivir como negocio.

“Los consumidores conforman su opinión sobre las empresas basándose en cómo reaccionan estas en tiempos de crisis”

En la encuesta, realizada a consumidores y altos directivos, se refleja que las miradas están puestas en la forma de actuar de las empresas, en la calidad de sus productos y servicios, y en el trato que tiene la compañía con sus stakeholders.

Todo ello nos sugiere que las compañías deben hacer más, por ejemplo, para integrar los mensajes de responsabilidad social corporativa con los de los beneficios directos e individuales a los consumidores.

La investigación también demuestra que la sensibilidad social o capacidad de reacción de la empresa son importantes para los consumidores. El 85% de los consumidores a nivel global conforma sus opiniones sobre las empresas basándose en cómo reaccionan estas en tiempos de crisis. Una gestión proactiva del riesgo para la reputación nunca ha sido tan importante como hoy. La prevención es algo imprescindible, con un plan que asegure la agilidad a la hora de mitigar y abordar los problemas y las crisis.