21 de enero de 2034: cómo será trabajar en una agencia en el futuro

21 de enero de 2034: cómo será trabajar en una agencia en el futuro

¿Te imaginas cómo será trabajar en una agencia de comunicación dentro de quince años? En un ejercicio de imaginación basado en las tecnologías actuales y cómo pueden avanzar, así es como pienso que puede ser un día cualquiera en una agencia en el año 2034:

7:15

Suena el despertador de mi móvil y se enciende la luz: no hay tiempo para remolonear en la cama. Comienza a oler a café, lo que ayuda a ponerse en marcha. Mi casa me da los buenos días (los edificios todavía no hablan, pero su ordenador central sí) y me da los principales titulares del día de los temas que me interesan junto con un resumen de la conversación online de las principales marcas con las que trabajamos… La campaña sobre cervezas está impresionando a los asiáticos capaces de vivir la experiencia de visitar España sin salir de casa. Aunque varios comentarios dicen que no es lo mismo que visitarnos, la realidad virtual cada vez está más lograda y el asistente virtual parece casi un guía de verdad. Lo de los chistes personalizados a los chinos les ha encantado. Ojalá pudiéramos hacer este tipo de cosas también en Europa, pero el uso de la información personal es cada vez más complejo…

 8:00

Llego a la oficina en uno de los nuevos taxis monoplazas sin conductor. Aunque al principio pensé que estos pequeños “huevos” iban a ser un peligro, fue probarlos y cambiar de opinión… Y cómo ha mejorado el tráfico. Nota mental: a la vuelta tengo que acordarme que el taxi vaya antes a buscar mi paquete con las nuevas deportivas, que con la última actualización las viejas se han quedado inservibles (bueno, puedes correr, pero no registran ningún dato).

9:00

Tenemos holocall con Estocolmo. Desde que implantamos los hologramas cada vez viajamos menos y la verdad es que lo echo de menos. Conectamos con ellos. Nos saludamos y entramos en materia. Los compañeros más jóvenes, tanto suecos como españoles, activan directamente la traducción simultánea. A los de cierta edad se nos nota aún más reacios y seguimos hablando en inglés para seguir practicando: con todo lo que nos costó aprenderlo no queremos perderlo.

 11:00

Estamos ultimando el simulacro de crisis que tenemos la próxima semana con uno de nuestros clientes estrella y probando la nueva versión de Firebell, nuestra herramienta de simulación de crisis en tiempo real. La última mejora en la que ha trabajado el departamento de Analytics ha sido la de incluir la simulación de la cotización en bolsa en tiempo real. No bastaba con los índices de reputación, sino que ahora el comité va a ver las consecuencias en los números, así que más de uno va a sufrir… ¡Esta herramienta es cada vez más realista!

 12:30

¡Hora de comer! Desde que cambiaron el huso horario, he podido recuperar mis costumbres guiris y ya todos comemos más pronto. Ahora los de las oficinas internacionales nos dicen que es para tener la siesta antes. Está claro que hay estereotipos que no cambian…

 13:30

Nos vamos a la presentación de la campaña para una marca deportiva. La solución que llevamos para conseguir que el fútbol vuelva a situarse entre los deportes más practicados es una pasada, el equipo de planning han conseguido entender las motivaciones por las que sufrió ese bajonazo tan de repente y el de tecnología creativa ha hecho un trabajazo para conseguir una forma de reengancharles. Y lo mejor de todo, nos va a permitir medir cuántos chavales descuelgan las botas y vuelven a tocar el balón. Recuerdo cuando medíamos solamente el valor publicitario de las apariciones en medios…

 16:00

A pesar de que el prototipo ha tenido un par de fallos durante la presentación, ¡la idea integral les ha encantado y nos han dado luz verde para comenzar a desarrollar! Mañana mismo activamos al equipo para ponernos manos a la obra y seguir mejorándolo.

 18:00

Hay que celebrar el proyecto así que, bajamos a tomar una cerveza cerca de la oficina. Está claro que hay cosas que no cambian, aunque integraron el robot inteligente para elegir la tapa, seguimos prefiriendo los bares donde hay camareros…

Hasta aquí esta ficción. Si leemos este texto dentro unos años es posible que el mundo y el trabajo en el sector de la comunicación sean muy diferentes porque hay tecnologías que irrumpen para cambiarlo todo, como fue en su día el correo electrónico o el smartphone. Solamente hay una cosa clara: dentro de 15 años nada será igual que es ahora.