Estimado Doctor Google

Estimado Doctor Google

Este iba a ser un post en plan serio sobre cómo internet se ha impuesto como fuente de información instantánea ante cualquier duda o situación, también en temas de salud. Y de hecho… lo va a ser porque, ¿quién no ha acudido al mismísimo Dr. Google para preguntar cómo solucionar una migraña o por qué me han salido estas manchas?

Desde hace algunos años, el sector de la salud se encuentra ante un nuevo modelo de pacientes, y en ello Internet ha jugado un papel clave. Estamos pasando de un contexto en el que el profesional sanitario era la única fuente fiable de información a otro donde los pacientes intercambian experiencias, se relacionan entre ellos y buscan información.

 “Internet ha conseguido cambiar la forma de pensar de las personas a cerca de su salud”

A día de hoy, los pacientes que acuden a las consultas de los centros de salud desean ser personas informadas y con la capacidad y el conocimiento necesarios para decidir sobre los temas relacionados con su salud. Esta nueva generación es conocida como e-pacientes.

Y así lo dicen los datos: un estudio publicado en 2013 en Elsevier sobre `Internet como fuente de información sobre salud en pacientes de atención primaria y su influencia en la relación médico-paciente´, reveló que el 61% de los encuestados ha usado internet para buscar información sobre salud, y más de la mitad (53,5%) aseguraron que alguna vez internet había conseguido cambiar la forma de pensar en cuanto a su salud[i].

Tal es el nivel en el que la gente “consume” salud en internet a día de hoy que Google, el mayor buscador del mundo, anualmente publica un estudio sobre las enfermedades más consultadas. Entre ellas, destacan algunas como el cáncer, el lupus, la gripe o la diabetes.

Sin duda Internet posee una serie de ventajas como son el dinamismo de la información, la aparición rápida de nuevos sitios webs, su universalidad, anonimato, interconexión con otros usuarios, que es económico, rápido y de fácil uso. Sin embargo, llegado a este punto debemos preguntarnos: ¿podemos fiarnos de la información que encontramos en internet sobre todo en temas tan delicados como la salud?

La respuesta es sí. Y no. Depende de dónde busques. Puedes buscar información sobre enfermedades, sobre opciones de tratamiento, etc., pero lo que nunca nunca NUNCA debes hacer es establecer un diagnóstico. Esta labor debe ser solo de los profesionales de la salud, porque además, por mucha información fiable que encontremos en internet, las webs no son capaces de prever las circunstancias de cada paciente.

De hecho, así lo afirma el estudio “La utilización de internet como fuente de información en las mujeres embarazadas”[ii], realizado en 2015, asegurando que el 88% de las mujeres considera que la información que ha encontrado en internet le ha resultado de utilidad, mientras que solo el 29% de ellas afirma compartir esta información con un profesional sanitario que les ayude a valorar la fiabilidad de la información obtenida.

Creemos que es importante que esta idea quede clara ya que no debemos olvidar el poder que tiene internet, las redes sociales y lo que se dice en ellas. Suscribiendo las palabras de Lucía mi Pediatra en su carta dirigida al presentador Javier Cárdenas sobre la reciente polémica en que éste relacionaba las vacunas y el autismo: “Con que una sola familia haya dudado o haya decidido no vacunar a sus hijos tras escucharle ayer en la radio, ya habremos fracasado todos”.

De hecho, cada vez son más los médicos y profesionales de la salud que se involucran con el compromiso de que la información que se encuentra en internet, redes sociales, aplicaciones móviles, etc., sea veraz y real para todo aquel que demande información.  Y no solo médicos, sino también sociedades científicas, farmacéuticas y organismos gubernamentales se han “puesto las pilas”.

Por último, no queremos terminar este post sin mencionar algunas iniciativas en el entorno de la salud que nos parecen muy interesantes de cara a los pacientes. Porque internet no solo sirve para buscar información, sino que también puede ser utilizado para crear comunidades y empoderar a los pacientes, familiares, cuidadores, etc., como agentes activos en torno a la salud.

  • Hackaton Nacional de Salud: Se trata de una iniciativa que fomenta la colaboración entre programadores informáticos, profesionales de la salud y pacientes para crear aplicaciones y juegos con el objetivo de fomentar la educación en hábitos saludables, adherencia terapéutica, gestión sanitaria y seguimiento de los pacientes.
  • #FFPaciente: Este hashtag se utiliza todos los viernes con el objetivo de hacer escuchar la voz de los pacientes activos y establecer un vínculo directo entre los profesionales de la salud y las diferentes comunidades en Twitter. Además, de manera quincenal la iniciativa, promovida por el enfermero Pedro Soriano, publica un boletín con la recopilación de los mejores recursos en formato Storify.
  • Babylon: esta app patrocinada por el sistema inglés de salud (NHS) actúa a través de inteligencia artificial como un “médico online” capaz de cribar los diferentes síntomas de los pacientes y ofrecer recomendaciones personalizadas.

Por todo ello, uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos en nuestro día a día es el de “digitalizar” el sector de la salud de una manera segura y nutrirlo de información veraz, contrastada y fiable para ayudar tanto a profesionales sanitarios como a los pacientes.

(Con información de Lucía Soladana)

[i] Viviana Marin-Torres et al. Internet como fuente de información sobre salud en pacientes de atención primaria y su influencia en la relación médico-paciente. Vol. 45. Núm. 1. Enero 2013. Aten Primaria 2013;45:46-53.  Publicado es: http://www.elsevier.es/es-revista-atencion-primaria-27-articulo-internet-como-fuente-informacion-sobre-S0212656712003782?redirectNew=true
[ii] Trabajo fin de Máster: “La utilización de internet como fuente de información en las mujeres embarazadas” 2014/2015.